Introducción
Plantas... ese grupo que, bueno, está fuera de mi zona de confort. Pero puede que este artículo sea una (de las muchas excepciones que voy a hacer a partir de ahora). Y es que, cuanto más las conozco, más me doy cuenta de que son todo menos aburridas. Claramente, todo cambio fenotípico se encuentra en su ADN y que todo desarrollo conlleva una jerarquía genética. Es decir, existe un orden en el que los genes se activan y se regulan entre sí. Por lo que, un pequeño cambio en un número limitado de genes pueden provocar grandes cambios fenotípicos.
Todo cambio está en los genes
Algunas flores presentan una simetría radial, mientras que otras tienen una simetría bilateral. En base a los estudios filogenética, parece que las primeras plantas con flor tenían una simetría radial y que la simetria bilateral evolucionó a partir de la radial al menos 70 veces. Curiosamente, en la mayoría de los casos, esta transición llevó a una gran diversificación en el número de especies con simetría bilateral que en el clado radial (Hilema, 2014). Esta transición está relacionada con la polinización, ya que algunas flores desarrollaron un pétalo basal que actúa como plataforma de aterrizaje y guía a los insectos hacia los granos de polen, aumentando la eficacia reproductiva de la planta y favoreciendo la especialización de los polinizadores.
Un caso especialmente interesante es el de la famosa flor boca de dragón (Antirrhinum), en la cual su marcada disposición bilateral está determinada por los genes CYC y DICH. Cuando ambos genes se inactivan, las flores desarrollan simetría radial, Además, estos mismos genes regulan la simetría izquierda-derecha de los pétalos y diferencian los pétalos superiores e inferiores a cada lado de la división. Curiosamente, otros linajes de plantas angiospermas han desarrollado de manera independiente la simetría bilateral reclutando los mismos genes (Hileman, 2014), lo que indica que estos genes actúan como "interruptores evolutivos" capaces de generar grandes cambios morfológicos y, al mismo tiempo, al favorecer la polinización de las plantas, contribuyeron a que se reutilizaran en distintos linajes.
Conclusión
Después de todo, la simetría floral no es un rasgo meramente estético, sino que tiene profundas implicaciones evolutivas en las angiospermas. Así que, supongo que merecerá la pena prestarles más atención a las plantas.
Bibliografía
- Hileman L. C. (2014). Bilateral flower symmetry--how, when and why?.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1369526613001957
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