Quizás uno de los grandes problemas de nuestra naturaleza humana es el propio hecho de ser humanos. Es decir, nuestra mente, para poder entender la realidad, siente la necesidad de ordenar y categorizar las cosas. Por ejemplo, un biólogo, al observar distintos animal y querer indicar a cuál se refiere, se ve inevitablemente forzado a encasillar cada organismo, darle un nombre y situarlo dentro de una clasificación.
Por muy paradójico que parezca, esto es en cierto modo un error, aunque nosotros no lo percibimos como tal, porque es la única manera que tenemos de comunicarnos y contruir conocimiento. El lenguaje nos obliga a pensar que cuando decimos "perro" o "gato" estamos señalando algo claramente definido en la realidad, como si existiera un límite objetivo y fijo que separara unas especies de otras.
En esencia, no podíamos estar más equivocados. Esta forma de ver el mundo es profundamente esencialista, ya que asume que cada organismo pertenece a una categoría con una naturaleza propia, estable y delimitad. Así, tendemos a pensar que existe una especie de "esencia" que hace que un perro sea un perro y no otra cosa. Pero esta intuición tan abstracta como lógica para nuestra mente entra en conflicto con todo lo que sabemos de la evolución.
La realidad biológica es continua en variación, es decir, las poblaciones cambian constantemente generación tras generación. Por ejemplo, si pudiéramos observar una línea evolutiva a lo largo de millones de años, no encontraríamos un punto exacto donde una especie deja de ser lo que era para convertirse en otra distinta. Las barreras que construimos para identificar las diferentes especies en base a sus criterios biológicos, evolutivos, morfológicos, filogenético, ecológicos o nominalista nos hacen pensar que son entidades fijas, pero realmente no lo son. Ni si quiera existen, solo es un producto humano.
Honestamente, me ha parecido curioso que se hayan invertido chorros de tintas en enzarsada discusiones sobre la definición de este concepto, cuando ¡en realidad no existe!. Lo que por extensión refleja que realmente no entedemos que significa todo esto, y lo profundamente arraigado que está en nosotros el pensamiento esencialista.
En última instancia, quería agradecer, en cierto modo, a aquellos profesores, amigos y familiares que me han inspirado para escribir este post. Porque, sin haber invertido tantas horas de conversación, probablemente no podría haber escrito este post, y creo que es bastante necesario en la biología actual. Y, sin ningún tipo de duda, hablar sobre este tipo de temas "abré la mente", y eso algo que me fascina enormemente.
Ciencia Verde
Thursday, March 26, 2026
¿Las especies existen?
Subscribe to:
Comments (Atom)