Revisando los temas que ya había tratado en el blog, me he dado cuenta de que había pasado por alto un concepto que podría explicar la gran diversidad biológica, aunque lo había tratado sutilmente, pero sin desarrollarlo (Véase La importancia de la diversificación). Todos sabemos que la selección natural es el motor de todo cambio evolutivo (junto con la variabilidad genética, sino, la selección no podría operar) y que explica cómo las poblaciones van cambiando gradualmente a lo largo del tiempo, pero no llega a explicar por qué algunos organismos son mucho más diversos que otros.
Ante esto, se ha propuesto que existen procesos de selección que operan a nivel de especie, conocidos como selección de especies. A diferencia de la selección natural, que actúa sobre los individuos dentro de una población, favoreciendo rasgos adaptativos específicos, la selección de especies considera la participación de las propiedades emergentes de las especies completas, como puede ser su rango de distribución, variabilidad genética entre poblaciones y un largo etcetera. No obstante, las adaptaciones individuales de los organismos dentro de la especie pueden potenciar estas propiedades emergentes.
Al igual que la selección natural, las especies que sufren de selección negativa pueden extinguirse. Por ejemplo, una especie con un rango de distribución muy limitado será altamente proclive a la extinción. Quizás, el mejor ejemplo de esto sería los casos de endemismos insulares o de regiones muy pequeñas, como los cangrejillos ciego de los jameos (Munidopsis polymorpha), que habitan los Jameos del Agua en Lanzarote (Islas Canarias).
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| Cangrejillo ciego de los jameos (Munidopsis polymorpha). Créditos de la imagen: Frank Vassen. |
Por otro lado, aquellas especies con propiedades emergentes favorables permite su diversificación y persistencia a lo largo del tiempo geológico. Por ejemplo, en el caso de las plantas, el desarrollo de la simetría floral (véase De radial a bilateral) o la presencia de espolones nectaríferos está correlacionado con tasas más altas de especiación (Hodges, 1997; Kay et al., 2006). Estos espolones, al limitar el conjunto de polinizadores a especies concretas, puede favorecer una rápida divergencia reproductiva entre poblaciones, impulsando así la aparición de nuevas especies.
De manera análoga, en los brontoterios, no todos los linajes experimentaron un aumento progresivo del tamaño corporal. Solo algunos grupos alcanzaron tamaños mayores, y estos tendieron a persistir durante más tiempo, probablemente porque pudieron ocupar nichos ecológicos menos saturados dentro de los gremios de herbívoros, aunque su capacidad de diversificación fue más limitada que la de linajes más pequeños (Sanisidro et al., 2023). Por lo que una propiedad emergente puede favorecer la supervivencia a largo plazo de un linaje sin implicar un aumento en su diversidad.
No obstante, no siempre es tan fácil identificar cuál de las propiedades es la que está realmente bajo selección a nivel de especie. Algunas especies de gasterópodos marinos presentan larvas planctotróficas, capaces de dispersarse durante semanas, antes de asentarse como adultos, mientras que otras tienen un desarrollo directo. Como consecuencia, las especies planctotróficas suelen tener rangos de distribución mucho más amplio, por lo que tienen menos tasas de extinción que aquellas que no presentan este tipo de desarrollo (Jablonski, 1986). A pesar de esto, no quita el hecho de que, debido a su aislamiento geográfico, estas especies puedan experimentar una mayor divergencia genética entre poblaciones, lo que podría conducir a tasas de especiación más elevadas (Hansen, 1982).
Sin embargo, la aparente diferencia en diversidad entre especies planctotróficas y no planctotróficas podría explicarse simplemente por la conversión de linajes planctotróficos en linajes no planctotróficos a lo largo del tiempo, sin necesidad de que haya una mayor tasa de especiación. Este cambio unidireccional puede generar un patrón en el registro fósil que simula un aumento en la diversificación, cuando en realidad se trata de un proceso acumulativo resultado de las transiciones evolutivas entre modos de desarrollo (Liaberman et al., 1983; Duda y Palumbi, 1999).
Sumado a esto, resulta difícil discernir entre verdaderos procesos de selección a nivel de especie y efectos derivados de la evolución de rasgos a niveles inferiores, como los individuos o poblaciones. Una hipótesis alternativa aplicable al caso de diversificación de las plantas, anteriormente comentado, es que la selección natural pueda haber actuado sobre rasgos individuales que mejoraran la eficiencia de la polinización, y que la mayor tasa de especiación en estos grupos sean un subproducto de la selección natural. De manera análoga, en el caso de los brontoterios, este patrón evolutivo de aumento de tamaño corporal podría explicarse simplemente por la persistencia diferencial de linajes grandes en nichos menos saturados.
¿Quiere decir esto que la selección de especies no exista? Pues... es difícil de responder a esta pregunta. Pese a la pequeña contraargumentación que he dado para cuestionar su existencia, más bien diría que casi cualquier proceso que observamos a escala macroevolutiva puede explicarse, alternativamente, como resultado del proceso gradual de la selección natural. Al fin y al cabo, las propiedades emergentes a nivel de especie están estrechamente relacionadas con la evolución de las poblaciones. Así que, ¿por qué no podríamos llegar a considerarlas como un subproducto de la selección natural?
Bibliografía
- Kay, Kathleen & Voelckel, Claudia & Yang, Ji & Hufford, Kristina & Kaska, Deborah & Hodges, Scott. (2006). Floral characters and species diversification.
https://www.researchgate.net/publication/241399546_Floral_characters_and_species_diversification - Scott A. Hodges. (1997). Floral Nectar Spurs and Diversification.
https://www.jstor.org/stable/2475168
- Sanisidro, Oscar & Mihlbachler, Matthew & Cantalapiedra, Juan. (2023). A macroevolutionary pathway to megaherbivory.
https://www.researchgate.net/publication/370689672_A_macroevolutionary_pathway_to_megaherbivory
- Jablonski D. (1987) Heritability at the species level: analysis of geographic ranges of cretaceous mollusks.
https://www.jstor.org/stable/1700693
- Hansen, T. A. (1982). Modes of larval development in Early Tertiary neogastropods.
https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/10292AB893377074D379097E1EFF1566/S0094837300007119a.pdf/modes_of_larval_development_in_early_tertiary_neogastropods.pdf