Formular hipótesis es mi pan de cada día, aunque muchas veces me parecen tremendamente complejas de formular, pero de vez en cuando los astros se alinean y salen alguna cosita interesante. Volviendo a leer mi viejo post sobre La epigenética y las abejas, me ha surgido la incipiente (y arriesgada) teoría sobre otro posible motivo impulsor que podría haber contribuido a la aparición de la eusocialidad y que también podría explicar el origen de las castas en este curioso grupo de himenópteros.
Mi hipótesis parte del hecho de que, antes de que apareciera la eusocialidad, las abejas ancestrales solitarias ya producían secreciones nutritivas para alimentar a sus crías, un comportamiento que se observa en muchos himenópteros actuales. Estas abejas ancestrales tendrían un modo de vida solitario, pero presentarían algún tipo de comportamiento de nidificación gregaria, un comportamiento que se observa en algunas especies de abeja solitaria (Monterastelli et al., 2023; Martins et al., 2025). Estas agregaciones reproductivas ofrecerían una mayor ventaja, ya que al vivir cerca unas de otras, las hembras podrían proteger mejor sus nidos frente a los depredadores.
Dentro de estas agregaciones, algunas larvas presentaban un sesgo sensorial hacia ciertos tipos de secreciones nutritivas, precursoras de lo que hoy conocemos como jalea real. Esta predisposición sensorial (ya fuera gustativa, metabólica o fisiológica) permitiría que dichas larvas crecieran más rápido, alcanzaran un mayor tamaño y desarrollaran un potencial reproductivo mayor. En cambio, las larvas sin este sesgo sensorial seguirían trayectorias de desarrollo más limitadas, dando lugar a adultos menos competitivos desde el punto de vista reproductivo.
Con el tiempo, esta alimentación diferencial, que en un principio sería simplemente el resultado de una variación larvaria preexistente, podría haberse ido estabilizando mediante mecanismos epigenéticos. La maquinaria de metilación del ADN, ya presente en los himenópteros, sería sensible no solo a la dieta, sino también al contexto social. De hecho, la expresión de los genes responsables de la metilación del ADN (DNMT) varía en función de la estructura social y demográfica del grupo, como la presencia o ausencia de larvas y de adultos jóvenes (Cardoso-Júnior et al., 2018).
Desde este punto de vista, la dieta deja de ser únicamente una fuente de nutrientes para convertirse también en una señal reguladora del desarrollo Así, la aliminación prolongada con determinadas secreciones no crearía de la nada las diferencias entre castas, sino que canalizaría y fijaría epigenéticamente trayectorias de desarrollo divergentes ya existentes. De este modo, se establecería una proto-división de castas, en la que unas pocas larvas, alimentadas durante más tiempo con estas secreciones, acabarían desarrollándose como futuras reinas, mientras que el resto adoptaría roles equivalentes a los de obrera.
Este sistema solo podría haberse mantenido de forma estable gracias a la aparición de otros rasgos ya presentes en los himenópteros. La haplodiploidía y la evolución de la monogamia por parte de la reina no constituiría el origen del sistema, sino factores que habrían reforzado su estabilidad a largo plazo. Al aumentar el grado de parentesco entre los individuos de la colonia, estos rasgos harían evolutivamente ventajosa la inversión de las obreras en la descendencia de una única reina, reduciendo los conflictos reproductivos internos.
Así, si se intenta ordenar la aparición de estos rasgos a lo largo de la historia evolutiva de las abejas, primero surge la haplodiploidía (como rasgo ancestral de los himenópteros), seguida de la nidificación en agregaciones (como rasgo derivado). En este contexto, aparece un sesgo sensorial larvario que estimula ciertas secreciones, y finalmente, la monogamia actúa junto con la haplodiploidía preexistente, permitiendo la consolidación de la eusocialidad.
A ver, obviamente, sigue siendo algo puramente especulativo y tampoco sé hasta qué punto se podría comprobar que el sesgo sensorial evolucionara antes o paralelamente al comportamiento reproductivo gregario, o incluso que los ancestros de las abejas melíferas tuvieran realmente un comportamiento reproductivo gregario. ente se tratan de comprobar.
- Monterastelli, Elisa & Orlotti, Alfonso & Calderai, Giulia & Natali, Chiara & Mariotti Lippi, Marta & Ciofi, Claudio & Cini, Alessandro & Dapporto, Leonardo & Quaranta, Marino & Dani, Francesca. (2023). What’s in the bee nest holes? A single aggregation of Megachile parietina reveals and helps to fill up Eltonian shortfalls.
https://www.researchgate.net/publication/374723788_What's_in_the_bee_nest_holes_A_single_aggregation_of_Megachile_parietina_reveals_and_helps_to_fill_up_Eltonian_shortfalls - Martins, Celso & Neto, Valdemar & Aguiar, Cândida. (2025). Monitoring a Nest Aggregation of a Solitary Ground Nesting Bee (Epicharis nigrita Friese) in an Urban Area.
https://www.researchgate.net/publication/395558940_Monitoring_a_Nest_Aggregation_of_a_Solitary_Ground_Nesting_Bee_Epicharis_nigrita_Friese_in_an_Urban_Area - Júnior, Carlos & Eyer, Michael & Dainat, Benjamin & Hartfelder, Klaus & Dietemann, Vincent. (2018). Social context infuences the expression of DNA methyltransferase genes in the honeybee.
https://www.nature.com/articles/s41598-018-29377-8
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