El número de cromosomas en una especie puede cambiar a lo largo de la evolución como resultado de diversos procesos evolutivos, sin que ello implique necesariamente grandes alteraciones en la cantidad total de información genética. Aunque en algunos casos se producen eventos de gran escala, como la duplicación completa del material genético (poliploidia), existen también mecanismos más sutiles que alteran el número de cromosomas mediante procesos estructurales sin la modificación de la cantidad total de información genética.
Un buenísimo ejemplo que representa este fenómeno es la diferencia observada entre el caballo doméstico (Equus ferus) y el caballo de Przewalski (Equus ferus przewalskii). El caballo doméstico posee 64 cromosomas (2n= 64), mientras que el caballo de Przewalski tiene 66 (2n= 66). A grande rasgos la primera idea que se nos podría ocurrir es que ambas especies presentan una importante divergencia genética, sin embargo, ambas formas están estrechamente relacionadas evolutivamente. De hecho, puede cruzarse y producir descendencia híbrida viable, por lo que comparten una importante cantidad de material genético. Pero ¿cómo es posible que especies tan estrechamente emparentadas tengan distinto número de cromosomas sin una diferencia proporcional en la cantidad total de información genética?
| Caballo de Przewalski (Equus ferus przewalski). Créditos de la imagen: Daniela Hartmann, algunos derechios reservados (CC BY-NC-SA 4.0). Imagen original extraída de aquí. |
- Short, Roger & Chandley, A & Jones, Russell & Allen, W. (1974). Meiosis in interspecific equine hybrids. II. The Przewalski horse 1 domestic horse hybrid (Equus przewalski X E. caballus).
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