Tuesday, May 6, 2025

Cuellos largos para conquistar

Un cuello largo que se estira hacia las hojas más altas de los árboles africanos es una de las características más llamativas de las jirafas. Una característica que intrigó bastante a Darwin en su momento y que podría parecer una simple y mera adaptación práctica. Pero, ¿y si en realidad se ha desarrollado para atraer?

Según la hipótesis de Darwin, las jirafas con cuellos más largos podían acceder a hojas situadas en la parte superior de los árboles, a las que no llegaban otros herbívoros, lo que les proporcionaba una ventaja directa en la obtención de alimento, especialmente en épocas de sequía o escasez. Cuando los recursos a baja altura disminuían de forma considerable, los individuos con cuellos más cortos tenían más dificultades para alimentarse de manera suficiente, puesto que reducía sus probabilidades de supervivencia y, por extensión, su éxito reproductivo. Con el tiempo, estas diferencias hicieron que la selección natural favoreciera a los individuos con cuellos más largos, ya que sobrevivían y reproducían con mayor éxito, provocando que el rasgo se fuera extendiendo progresivamente en la población hasta quedar fijado en la especie actual.

Sin embargo, se ha visto que las jirafas, a pesar de su gran tamaño, no dependen completamente de las hojas situadas en las copas de los árboles, ya que con frecuencia se alimentan de arbustos bajos, especialmente durante el invierno (Pellew, 1984). Siendo un comportamiento especialmente llamativo porque si el cuello largo hubiera evolucionado únicamente para alcanzar las copas de los árboles, cabría esperar un uso más constante de este recurso. Esta aparente incongruencia ha hecho que se plantee que este rasgo no haya evolucionado realmente como una adaptación para alcanzar las copas más altas de los árboles, sino como un posible producto de la selección sexual.

En base a este mecanismo, el cuello largo es el resultado de la competencia entre machos por el acceso a las hembras. En este sentido, el cuello se convierte en una herramienta de combate. Los machos participan en enfrentamientos conocidos como necking, donde se golpean entre sí utilizando su cuello y cabeza. Cuanto más largo y musculoso sea el cuello, mayor fuerza tendrá el impacto y más posibilidades tendrá de ganar al oponente. De hecho, en los machos se ha observado que la masa de la cabeza y el cuello continúa aumentando incluso después de que el crecimiento se haya estabilizado, mientras que en las hembras este crecimiento no continúa (Simmons y Scheepers, 1996), lo que ha sido interpretado como una evidencia sólida de que el característico cuello largo de las jirafas podría ser, en gran medida, un producto de la selección sexual.

A pesar de esta sólida evidencia, otros estudios han encontrado que el cuello crece de manera isométrica (Mitchell et al., 2009), aunque esta conclusión también ha sido discutida (Simmons y Altwegg, 2010). Una evidencia que podría tratar de esclarecer este debate es Discokeryx xiezhi, un primitvo jiráfido del Mioceno temprano que presentaba un apéndice craneal en forma de disco en el centro de la cabeza y vértebras cervicales con centros vertebrales engorsados, representando adaptaciones sumamente especializadas para lucha intraespecífica (Wang et al., 2022), dandose a entender que desde un inicio la evolución de los jiráfidos ya estuvo condicionada por una intensa selección sexual.

Representación artística de Discokeryx xiezhi. Créditos de la imagen: WillemSvdMerwe.

Asimismo, otro dato que resulta bastante curioso es que 
las hembras adultas de jirafas tengan cuellos más largos en proporción a su tamaño corporal que los machos (Cavener et al., 2024).  No obstante, este dato no respalda directamente la hipótesis de cuellos por sexo, dado que dicha teoría no predice una longitud específica para el cuello de las hembras. Según los principios de la selección sexual, los cuellos de las hembras podrían ser tanto más largos sin contradecir la hipótesis. En ese sentido, se plantea que las hembras adquirieron cuellos largos como consecuencia de la correlación genética, es decir, adquirieron un rasgo heredado de los machos, sin que necesariamente les proporcione una ventaja adaptativa directa.

Esta correlación genética también podría explicar otros rasgos no adaptativos, como los colmillos de los elefantes hembra (Campbell-Staton et al., 2021), o los patrones de pigmentación y tricomas en el abdomen de diferentes especies de Drosophila (Gompel y Carroll, 2003).

De manera paralela, también se podría proponer que los saurópodos experimentaron un proceso evolutivo algo similar al de las jirafas actuales. Dado a su tamaño gigantesco, seguramente sufrieron una fuerte selección natural que favoreció la adquisición de envolturas alimentarías más grandes. Esto los impulsó a desarrollar cuellos más largos, permitiéndoles alcanzar una mayor cantidad de vegetación de diferentes alturas. Aunque también cabe la remota posibilidad de que la selección sexual haya jugado su papel en la evolución del cuello largo de los saurópodos. ¿Hay evidencia directa de ello? No. pero por qué no podría haber sido posible.

En resumidas cuenta la evolución del largo cuello de las jirafas (y probablemente de los saurópodos) sea el producto de la intervención tanto de la selección natural como de la selección sexual. Por un lado la selección natural habría favorecido inicialmente a los individuos capaces de acceder a los recursos alimenticios más elevados en momento de escasez, ortogándoles una ventaja selecctiva. Mientras que, por otro, la selección sexual podría haber reforzado este rasgo al convertir el cuello en una estructural funcional entre la competencia entre machos.

Bibliografía
  1. Pellew, Robin. (1984). The feeding ecology of a selective browser, the giraffe (Giraffa camelopardalis tippelskirchi).
  2. Simmons, R. E., & Scheepers, L. (1996). Winning by a Neck: Sexual Selection in the Evolution of Giraffe. https://www.jstor.org/stable/2463405?seq=1
  3. Mitchell, G. & van Sittert, Sybrand & Skinner, J.. (2009). Sexual selection is not the origin of long necks in giraffes. https://www.researchgate.net/publication/230018850_Sexual_selection_is_not_the_origin_of_long_necks_in_giraffes
  4. Simmons, Robert & Altwegg, Res. (2010). Necks-for-sex or competing browsers? A critique of ideas on the evolution of giraffe: Giraffid evolution revisited. https://www.researchgate.net/publication/249488423_Necks-for-sex_or_competing_browsers_A_critique_of_ideas_on_the_evolution_of_giraffe_Giraffid_evolution_revisited
  5. Wang, Shi-Qi & Ye, Jie & Meng, Jin & Chunxiao, Li & Costeur, Loïc & Mennecart, Bastien & Zhang, Chi & Zhang, Ji & Aiglstorfer, Manuela & Wang, Yang & Wu, Yan & Wu, Wen-Yu & Deng, Tao. (2022). Sexual selection promotes giraffoid head-neck evolution and ecological adaptation. https://www.researchgate.net/publication/361071133_Sexual_selection_promotes_giraffoid_head-neck_evolution_and_ecological_adaptation
  6. Cavener, Douglas & Bond, Monica & Wu-Cavener, Lan & Lohay, George & Cavener, Mia & Hou, Xiaoyi & Pearce, David & Lee, Derek. (2024). Sexual dimorphisms in body proportions of Masai giraffes and the evolution of the giraffe’s neck. https://www.researchgate.net/publication/381146270_Sexual_dimorphisms_in_body_proportions_of_Masai_giraffes_and_the_evolution_of_the_giraffe's_neck
  7. Campbell-Staton, Shane & Arnold, Brian & Gonçalves, Dominique & Granli, Petter & Poole, Joyce & Long, Ryan & Pringle, Robert. (2021). Ivory poaching and the rapid evolution of tusklessness in African elephants. https://www.researchgate.net/publication/355472023_Ivory_poaching_and_the_rapid_evolution_of_tusklessness_in_African_elephants
  8. Gompel, N., Carroll, S. (2003). Genetic mechanisms and constraints governing the evolution of correlated traits in drosophilid flies. https://www.nature.com/articles/nature01787

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