Thursday, January 1, 2026

¿Demasiada coincidencia?

 Introducción

Por aquellos recientes y frioleros días de noviembre, recuerdo que estaba sentado en las escaleras de mi facultad leyendo las noticias, cuando me enteré de que el grupo de biología evolutiva de la UNED había encontrado (una vez más) otro carismático conjunto de huevos de saurópodos en el Cretácico Superior de Poyos (véase Sanguino et al., 2025). Y bueno, tras pensar un poco (bastante), y viendo que, usualmente, los huevos de dinosaurios que más se suelen encontrar en los yacimientos son de saurópodos ¿quiere decir esto que la forma de anidación de estos animales favorecía el desarrollo de los procesos de fosilización, mientras que otros grupos utilizaban métodos menos proclives para el desarrollo de este proceso?

Los huevos encontrados en el Cretácico Superior de Poyos, expuestos en el Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha Créditos de la imagen: Francisco Ortega.

Demasiados huevos de saurópodos....
A ver, desde luego, la pregunta es dura y compleja de narices. Pero bueno, más dura es la roca de la que hay que extraer el fósil. La cuestión, no obstante, es bastante prometedora. En mi artículo de Abril del 2025, Nidadas de dinosaurios, hablé sobre los distintos y posibles métodos de anidación en diferentes grupos de dinosaurios. Y sin duda, los saurópodos destacan por ser el grupo que dejaba los huevos "a su suerte", enterrándolos en suelos arenoso, que permitían una fácil retención del calor de la radiación solar, o bien, aprovechaban la  presencia de geotermia, lo que ayudaba a mantener una temperatura idónea para el desarrollo del embrión (Tanaka et al., 2018).

Es más, las propias características estructurales de los huevos indican que estaban completamente enterrados en un sustrato, y que el ambiente de nidificación tenía que estar saturado de vapor de agua para evitar la deshidratación (Deeming, 2006). Al estar cubiertos por una ligera capa de sedimentos, los huevos quedaban protegidos del riesgo de depredación, y en caso de que estos no llegasen a eclosionar, quedaban sepultados en condiciones que favorecían su preservación y su posterior fosilización. Tal como podría ser el caso de los paleosuelos acumulativos de la Formación Los Llanos, donde el suelo presenta varias capas de sedimento continuo, buen drenaje y cobertura vegetal (Basilici et al., 2017). En cambio, aquellas formas de nidificación que incorporaban materia vegetal en descomposición directamente al nido favorecían la descomposición de los huevos no eclosionados, debido a la acción descomponedora de los microorganismos (Tanaka et al., 2018).

A esta predisposición tafonómica habría que sumarle el hecho de una estrategia reproductiva basada en puestas numerosas, en la que no existiría ningún tipo de cuidado parental por parte del progenitor. Dado que las condiciones necesarias para la incubación dependía fundamentalmente del entorno, los saurópodos podían depositar grandes cantidades de huevos y abandonarlos, con la esperanza de que un número significante de crías lograrse desarrollarse. Esta estrategia favorecía las tendencias a la nidificación colonial y a la fidelidad al sitio de anidación, lo que a su vez, ayudaría a explicar la extraordinaria abundancia de huevos que presentan determinados yacimientos (Grellet-Tinner y Fiorelli, 2010).

Conclusión
No obstante, es importante tener en cuenta que los procesos pedogénicos posteriores pueden alterar la disposición original de las nidadas, modificando tanto la morfología de los huevos como su distribución especial. Pudiéndose generar reordenamientos, desplazamientos y mezclas de puestas procedentes de distintos eventos reproductivos, de modo que el el registro fósil que observamos en el yacimiento no representa fielmente el comportamiento reproductivo original (Jackson et al., 2013). Esto podría explicar por qué Sanguino et al. (2025) identificaron dos ootaxones diferentes en un mismo nido, a pesar de que ambos se encuentran en un mismo nivel estratigráfico. Todo el mundo sabe que todas las dataciones son estimaciones aproximadas y no lo suficientes precisas como para determinar con exactitud la diferencia temporal entre la puesta de huevos de distintos ootaxones.

Aparte de esto, sería bastante extraño que los saurópodos hubieran desarrollado un estilo reproductivo tipo parasitario, dado lo comentado más arriba en el texto. Así que, lo más probable es que esos dos ootaxones representen huevos de especies diferentes de saurópodos que se reprodujeron en diferentes momentos. Por ejemplo, una especie podría haberse reproducido en primavera y la otra en verano, aunque esto es solo un mero ejemplo orientativo.

Bibliografía
  1. Sanguino, Fer & de Celis, Ane & Horra, Raúl & Fernández, Elena & Martínez, Javier & Marcos-Fernandez, Fátima & Pérez García, Adán & Ortega, Francisco. (2025). A unique association of fusioolithid dinosaur eggs from the Upper Cretaceous of Spain (Poyos, Central System).
    https://www.researchgate.net/publication/390503263_A_unique_association_of_fusioolithid_dinosaur_eggs_from_the_Upper_Cretaceous_of_Spain_Poyos_Central_System
  2. Tanaka, Kohei & Zelenitsky, Darla & Therrien, François & Kobayashi, Yoshitsugu. (2018). Nest substrate reflects incubation style in extant archosaurs with implications for dinosaur nesting habits.
    https://www.nature.com/articles/s41598-018-21386-x
  3. Deeming, Denis. (2006). Ultrastructural and functional morphology of eggshells supports the idea that dinosaur eggs were incubated buried in a substrate.
    https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1475-4983.2005.00536.x
  4. Basilici, G., Hechenleitner, E.M., Fiorelli, L.E., Bó, P.F., & Mountney, N.P. (2017). Preservation of titanosaur egg clutches in Upper Cretaceous cumulative palaeosols (Los Llanos Formation, La Rioja, Argentina).
    https://www.semanticscholar.org/paper/Preservation-of-titanosaur-egg-clutches-in-Upper-La-Basilici-Hechenleitner/226c15e50ed316cbbd29ffd23bd183ccb9ebc6b1
  5. Grellet-Tinner, Gerald & Fiorelli, Lucas. (2010). A new Argentinean nesting site showing neosauropod dinosaur reproduction in a Cretaceous hydrothermal environment.
    https://www.nature.com/articles/ncomms1031

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