Tuesday, January 27, 2026

El despropósito de la vida

Sinceramente, en ningún momento había pensado hablar de filosofía en este blog. Pero es que, a veces, en un número muy limitado de ocasiones, es imposible separar la fiosofía de la biología. Sí, admito que ambas cosas aparentemente no tiene nada que ver. Pero esa excusa se desmonta solo con plantear la típica y profunda pregunta: ¿qué es la vida?. La verdad, es que una pregunta increíblemente interesante como para dejarla de lado, pero hoy no sera el día, aunque ha sido la pregunta impulsora para la creación de este post.

La pregunta viene más por el propio propósito que tiene la vida, si la vida, teóricamente surgió de manera estocástica (seguramente mucho antes de que el planeta Tierra existiera), dado que existe un número prácticamente infinito de combinaciones posibles entre átomoso, por lo que resulta altamente improbable que, por puro azar, estas se organicen de forma espotánea y den lugar a las moléculas orgánicas complejas. No obstantes, probablmente este azar esté profundamente sesgado, ya que estaría restringido por las leyes físicas y químicas del universo. Lo que haría posible que ciertas combinaciones sean más propensas a desarrollarse que otras. 

Pero para que todo esto pueda llegar a suceder, lo que hace falta es una increible cantidad de tiempo inimaginable, que permita que los sucesos extremadamente improbables puedan ocurrir. Y de este modo, los átomos podrían combinarse y reorganizarse, pudiendo llegar a formar las moléculas orgánicas que conocemos.

Teniendo todo esto en cuenta, entonces, podríamos llegar a inferir que la vida surgío mucho antes de que la Tierra se formara y por tanto, el origen de la vida en el universo es posiblemente antiguo. Por lo que si la vida surgió de manera estocástica, la vida simple y sencillamente no tiene ningún propósito. Es simplemente un subproducto del efecto del tiempo y de las leyes físico-químicas del universo. 

Ahora bien, si esto es así, surgen otras preguntas bastante interesantes: ¿por qué los organismos tienden a volverse más complejos a medida que pasa el tiempo? ¿Y por qué evolucionan si, por puro azar, podrían extinguirse?

Bueno, pues la primera pregunta ya se la hizo en su día Stephen Jay Gould. Según Gould (1996), la vida comenzó con organismos extremadamente simples, como bacterías o arqueas, que representan un límite mínimo de complejidad, el famoso muro izquierdo. Ningún organismo puede existir por debajo de este nivel mínimo, lo que hace que sea imposible que una bactería se pueda volver más simple de lo que es. De este modo, las variaciones evolutivas (ya sean mutaciones, cambios en el ambiente y extinciones) permite la formación de nuevas formas de vidas que, por azar, pueden ser más complejas, pero nuncas menos complejas que el límite mínimo. Lo que impulsa a que los organismos tiendan a desplazarse hacia niveles mayores de organización con el tiempo.

Con respecto a la segunda pregunta, la respuesta sería exactamente la misma que si la vida tiene un propósito: es una propiedad estocástica e inherente de la vida, dado que los organismos evolucionan porque la evolución es una consecuencia inevitable de estar vivo. Una roca nunca evoluciona, por mucho tiempo que pase o se degrade, siempre seguirá siendo una roca. Mientras que una especie, dependiendo de los procesos evolutivos que influyan en su evolución, se convertirá en otra o dará lugar a múltiples especies.

Bibliografía
  1. Stephen J. Gould (1997). Full House: The Spread of Excellence from Plato to Darwin

Tuesday, January 20, 2026

La paradoja de la especiación

Usualemnte, cuando pensamos en especiación, tendemos a asumir que el primer paso indespensable para que comience este proceso es el aislamiento reproductivo completo entre las poblaciones. Una idea que es bastante intuitiva, ya que si dos grupos continúan intercambiando genes, cualquier diferencias que surja en alguna población será diluida por la mezcla, impidiendo que se llegue a formar una divergencia.

Sin embargo, el género Equus, que incluye caballos, asnos y cebras, rompe de manera radical con esta regla. Al parecer estos linajes no se diversificaron tras un aislamiento completo, sino cuando aún seguía existiendo flujo genético entre ellos. Incluso, a pesar de que el número de cromosomas fuera radicalmente diferente entre algunas especies por ejemplo, los caballos domésticos tienen 64, los asnos 62, mientras que en las cebras, dependiendo de la especie, varía entre 32 y 44, el flujo genico no se detiene.

Esto se explica porque durante los últimos 400.000 años, las poblaciones de equinos experimentaron múltipes procesos de expansión y colapso sincronizados en distintos continentes, asociados a los cambios climáticos. Estas flucutaciones generaron períodos de aislamiento parcial alternados con contactos secundarios, permitiendo que el flujo génico persistiera entre poblaciones divergentes. No obstante, el flujo genético no llegó a diluir la diferenciación porque no afectó de manera uniforme todo el genoma. Solo aquellas regiones que estaban vinculadas a una adaptación divergieron bajo selección positiva, mientras que aquellas regiones que no eran tan importante para la adaptación continuaron mezclándose entre linajes, porque los alelos que llegaban de otras poblaciones no resultaban desventajosos (Jónson et al., 2014).


Bibliografía

  1. Jónsson, Hákon & Schubert, Mikkel & Seguin-Orlando, Andaine & Ginolhac, Aurélien & Petersen, Lillian & Fumagalli, Matteo & Albrechtsen, Anders & Petersen, Bent & Vilstrup Mouatt, Julia & Lear, Teri & Myka, Jennifer & Lundquist, Judith & Miller, Donald & Alfarhan, Ahmed & Alquraishi, Saleh & AL-Rasheid, Khaled & Stagegaard, Julia & Strauss, Günter & Orlando, Ludovic. (2014). Speciation with gene flow in equids despite extensive chromosomal plasticity.
    https://www.researchgate.net/publication/268982224_Speciation_with_gene_flow_in_equids_despite_extensive_chromosomal_plasticity

Monday, January 19, 2026

El arte hace al mundo

Hace ya tiempo expliqué los motivos por los que se observa una proporción desigual en cuanto al grado de diversificación en determinados grupos (véase La importancia de la diversificación), pero siempre debe de existir una razón por la cual un determinado grupo de organismos se diversifique más que otro. Un caso particularmente interesante de analizar es el de las aves del paraíso y los manucodes.

Estas dos grupos de aves del Pacífico Sur están estrechanente emparentados (Irestedt et al., 2017), pero presentan una marca asimetría en cuanto a su diversificación. Las aves del paraíso se componen de 37 especies vivas, distrubidas en diversos géneros y subfamilias, mientras que los manucodes incluyen solo 7 especies vivas. Curiosamente, a pesar de su cercanía evolutiva, la diferencia en el número de especies es considerable, por lo que ¿qué factor ha permitido que las aves del paraíso se hayan diversificado tanto, mientras que los manucodes no lo han hecho?

Ave del paraíso metálica (Manucodia chalybatus). Créditos de la imagen: Eric VanderWerf.

En las aves del paraíso, los machos presentan un marcado dimorfismo sexual, en el que los machos exhiben un plumaje extraordinariamente colorido, realizan complejas danzas de cortejo y siguen un sistema polígamo, que genera una intensa competencia por las hembras. Estas características genera una presión selecctiva que produce aislamiento reproductivo parcial entre diferentes poblaciones, favoreciendo la especiación. En contraste, los manucodes son monógamos y sexualmente monomorfos. Por lo que este grupo no genera una fuerte presión de selección sexual, lo que compromente la aparición de barreras reproductivas entre poblaciones, reduciendo de este modo la diversificación de este grupo.

De hecho, esta gran diversificación ha sido posible gracias a un proceso de coevolución entre las señales visuales y acústicas, ya que las especies con plumajes más complejos tienden también a presentar cantos y danzas más elaborados. Esto hace que el fenotipo de cortejo funcioen como una unidad coherente, y en caso de que alguno de sus rasgo se modifique, los demás rasgos pueden seguir garantizando el reconocimiento y la atracción de la pareja. A su vez, esta integración permite la exploración del espacio fenotípico y ayuda a explicar la extraordinaria disparidad de rasgo sexuales que caracteriza a las aves del paraíso (Ligòn et al., 2018)

Así que, efectivamente, la selección sexual también puede representar un mecanismo bastante importante en lo que respecta a la diversificación de los organismos.
Bibliografía
  1. Irestedt, Martin & Batalha-Filho, Henrique & Fls, P.G.P.E. & Christidis, Les & Schodde, Richard. (2017). Phylogeny, biogeography and taxonomic consequences in a bird-of-paradise species complex, Lophorina-Ptiloris (Aves: Paradisaeidae).
    https://academic.oup.com/zoolinnean/article-abstract/181/2/439/3884406
  2. Ligon, Russell & Diaz, Christopher & Morano, Janelle & Troscianko, Jolyon & Stevens, Martin & Moskeland, Annalyse & Laman, Timothy & Scholes, Edwin. (2018). Evolution of correlated complexity in the radically different courtship signals of birds-of-paradise.
    https://www.researchgate.net/publication/329082662_Evolution_of_correlated_complexity_in_the_radically_different_courtship_signals_of_birds-of-paradise

Sunday, January 18, 2026

La paradoja del tamaño

Las iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus) son reptiles endémicos de las islas Galápagos que destacan por su extraordinaría adaptación a un nicho ecológico bastante peculiar. A diferencia de la mayoría de los reptiles, su alimentación se basa casi exclusivamente en algas que crecen en la zona intermareal, lo que obliga a estos animales a sumergirse periódicamente en aguas frías para alimentarse y, posteriormente, regresar a la superficie para tomar el sol, actividad que les permite regular su temperatura coral y digerir las algas consumidas.

Iguana marina (Amblyrhynchus cristatus). Créditos de la imagen: Annika Lindqvist.

A parte de esta característica dieta, las iguanas marinas también presentan un marcado dimorfismo sexual en relación con el tamaño corporal. En todas las poblaciones, los machos alcanzan tamaños significativamente mayores que las hembras, y las diferencias de tamaño entre individuos de distintas islas pueden alcanzar hasta un factor de 10 en su masa corporal. Desde la perspectiva de la selección natural, este dimorfismo resulta paradójico, dado que los machos de gran tamaño requieren de una mayor cantidad de energía para mantener sus funciones vitales, siendo más vulnerables al déficit energético en años de escasez de algas y, en general, presentando menores tasas de supervivencia y una mayor pérdida de peso que los individuos intermedios, los cuales presentan la máxima probabilidad de supervivencia (Wikelski y Trillmich, 1997).

No obstante, a pesar de las limitaciones impuestas por la selección natural, los machos continúan creciendo más allá del tamaño que maximiza la supervivencia. Esta aparente paradoja se entiende al considerar la acción de la seleección sexual intrasexual, que favorece el éxito reproductivo de los individuos más grandes (Wikelski y Trillmich, 1997). Los machos  compiten por el acceso de las hembras mediante la defensa de territorios estrategicamente situados sobre las rocas donde las hembras descansan entre periódoso de alimentación. Como conseucneica, la protección de estos espacios requiere enfrentamientos que comienzan con exhibiciones visuales, como movimientos de cabeza que pueden escalar hasta persecuciones y empujones, e incluso, moderduras capaces de causar graves heridas (Wikelski et al., 2005). Aquellos machos que logran dominar y mantener un territorio, tiene un mayor éxito reproductivo, ya que las hembras prefieren aparearse con individuos que controlan los sitios más favorables para la termoregulación (Wikelski y Trillmich, 1997; Wikelski, 2005).

A su vez, este patrón de evolución del tamaño corporal se complementa con el desarrollo de una mayor fuerza física, espinas dorsales y otras estructuras que aumenten el éxito reproductivo, así como la astucia táctica, es decir, la capacidad de evaluar a rivales y optimizar las estrategias de ataque y defensa durante las confrontaciones. Además, la competencia por el acceso a las hembras puede favorecer la evolución de estrategias reproductivas alternativas. Por ejemplo, los machos con niveles intermedios de testosterona pueden adoptar un comportamiento de tipo "satélite", desplazandose alrededor de los territorios sin defenderlos activamente, mientras que aquellos con niveles bajos de testosterona pueden comportarse como hembras dentro de los territorios, empelando tácticas de apareamiento furtivo para reproducirse (Wikelski et al., 2005).

Desde luego, este sistema poligínico depende de que las hembras se agrupen en abundantes concentraciones, lo cual ocurre típicamente en áreas donde los recursos alimentcios son abundantes. Esta alta densidad de hembras facilita la eficiencia reproductiva de los machos dominantes, ya que puende monopolizar el acceso a múltiples hembras dentro de su territorio. Al mismo tiempo, los machos que no logran establecer un territorio pueden incrementar su éxito reproductivo mediante el acoso sexual constante, lo que también podría favorecer la gregariedad femenina como estrategia defensiva frente al acoso de los machos (Trillmich y Trillmich, 1984)

Bibliografía
  1. Wikelski, Martin & Trillmich, Fritz. (1997). Body size and sexual size dimorphism in marine iguanas fluctuate as a result of opposing natural and sexual selection: an island comparison.
    https://www.researchgate.net/publication/317333860_BODY_SIZE_AND_SEXUAL_SIZE_DIMORPHISM_IN_MARINE_IGUANAS_FLUCTUATE_AS_A_RESULT_OF_OPPOSING_NATURAL_AND_SEXUAL_SELECTION_AN_ISLAND_COMPARISON
  2. Martin Wikelski, Silke S. Steiger, Bernhard Gall, Karin N. Nelson (2005). Sex, drugs and mating role: testosterone-induced phenotype-switching in Galapagos marine iguanas.
    https://academic.oup.com/beheco/article-abstract/16/1/260/206640?redirectedFrom=fulltext
  3. Wikelski, Martin. (2005). Evolution of body size in Galapagos marine iguanas.
    https://www.researchgate.net/publication/7572391_Evolution_of_body_size_in_Galapagos_marine_iguanas
  4. Trillmich, Fritz & TRILLMICH, KRISZTINA. (1984). The mating systems of Pinnipeds and marine iguanas: Convergent evolution of polygyny.
    https://www.researchgate.net/publication/227656686_The_mating_systems_of_Pinnipeds_and_marine_iguanas_Convergent_evolution_of_polygyny

Monday, January 5, 2026

Colas extrañas

Algo que me ha llamado bastante la atención mientras revisaba las diferentes especies de lepidópteros que había fotografiado en mi visita al Museo del Hombre y la Naturaleza (MUNA), es que algunas especies de polillas presentan colas largas en la parte inferior de sus alas, mientras que otras no. Esto me hace pensar que puedan tratarse de un producto de la selección sexual, como las curiosas antenas plumosas que presentan algunas especies de polillas (véase ¿Y esto a qué huele?

Concretamente, donde se observa con mayor frecuencia este rasgo es en la familia de las polillas saturnidas, un grupo que, curiosamente, no tienen oídos, por lo que no son capaces de escuchar los ultrasonidos que emiten los murciélagos para la ecolocalización. Pero si esto es así, ¿cómo hacen estas polillas para evitar ser capturadas por los murciélagos si no puede oírlos? y ¿qué mecanismo ha impulsado a desarrollar una característica como esta, la selección natural, la selección sexual o ambas?

Quizás no sea la mejor comparación, pero se puede notar la notable diferencia en la longitud de las colas de estas polillas cometa (Argemia mittrei). Como era de esperar, el macho es el que presenta las colas más largas (izquierda), mientras que la hembra tiene las colas más cortas (derecha). Créditos de la imagen: Ciencia Verde.

La evidencia respalda que los murciélagos suelen dirigir sus ataques hacia las colas en movimiento y no hacia el cuerpo de la polilla, ya que las polillas generan un desvío acústico con las colas giratorias de las alas posteriores para desviar los ataques de los murciélagos hacia estos apéndices no esenciales, habiendo evolucionado principalmente como respuesta a la intensa depredación por parte de los murciélagos insectívoros y temperaturas más estables (Barber et al., 2015; Rubin et al., 2025). Un hecho particularmente curioso es que, a pesar de que estas largas colas sean especialmente llamativas para nosotros, lo cierto es que no parece ser el caso para las aves, ya que no se observa un incremento en la tasa de depredación (Rubin et al., 2023).

En cuanto si podrían tener algún papel en la selección sexual, la respuesta es no (Rubin y Akito, 2023). No obstante, esto no explica por qué algunas especies de polillas presentan una marcada diferencia entre el tamaño de la cola de los machos y el de las hembras. Estas diferencias podrían estar relacionadas con la diferencia de comportamiento entre machos y hembras, ya que los machos suelen ser más activos en la búsqueda por pareja, lo que los expone en una mayor medida a la depredación por los murciélagos (Archarya, 1995), mientras que las hembras tienden a permanecer en sitios protegidos durante la mayor parte de su corta vida adulta, liberando feromonas y desplazándose solo a distancias cortas para ovipositar (Morton, 2009). Esto sí que podría explicar por qué los machos tienden a desarrollar colas más largas, y descartaría la hipótesis de que este rasgo sea producto de la selección sexual. Una vez más, las polillas no decepcionan.

Bibliografía
  1. Barber, Jesse & Leavell, Brian & Keener, Adam & Breinholt, Jesse & Chadwell, Brad & McClure, Christopher & Hill, Geena & Kawahara, Akito. (2015). Moth tails divert bat attack: Evolution of acoustic deflection.
    https://www.researchgate.net/publication/272677624_Moth_tails_divert_bat_attack_Evolution_of_acoustic_deflection
  2. Rubin, Juliette & Campbell, Cj & Carvalho, Ana & St Laurent, Ryan & Crespo, Gina & Pierson, Taylor & Guralnick, Robert & Kawahara, Akito. (2025). Strong bat predation and weak environmental constraints predict longer moth tails.
    https://royalsocietypublishing.org/rspb/article/292/2046/20242824/117270/Strong-bat-predation-and-weak-environmental
  3. Rubin, Juliette & Martin, Nich & Sieving, Kathryn & Kawahara, Akito. (2023). Testing bird-driven diurnal trade-offs of the moon moth's anti-bat tail.
    https://www.researchgate.net/publication/367767402_Testing_bird-driven_diurnal_trade-offs_of_the_moon_moth's_anti-bat_tail
  4. Rubin, Juliette & Kawahara, Akito. (2023). Sexual selection does not drive hindwing tail elaboration in a moon moth, Actias luna.
    https://academic.oup.com/beheco/article/34/3/488/7109575
  5. L. Archarya (1995). Sex-biased predation on moths by insectivorous bats
    https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/0003347295900675
  6. Morton, Eugene. (2009). The Function of Multiple Mating by Female Promethea Moths, Callosamia promethea (Drury) (Lepidoptera: Saturniidae).
    https://www.jstor.org/stable/25602293

Thursday, January 1, 2026

¿Demasiada coincidencia?

During those recent, chilly days of November, I remember sitting on the steps of my faculty building reading the news when I learned that the evolutionary biology group at the UNED (National University of Distance Education) had (yet again) discovered another remarkable set of sauropod eggs in the Late Cretaceous of Poyos (see Sanguino et al., 2025 ). And well, after thinking about it for a while (quite a while, actually), and seeing that the dinosaur eggs most commonly found in fossil sites are usually sauropod eggs, does this mean that the nesting method of these animals favored the development of fossilization processes, while other groups used methods less conducive to this process?


The eggs found in the Upper Cretaceous of Poyos, exhibited in the Museum of Paleontology of Castilla-La Mancha. Image credits: Francisco Ortega.

Okay, the question is certainly tough and incredibly complex. But then again, the rock from which the fossil has to be extracted is even harder.  Nevertheless, the research is quite promising. In my April 2025 article, "Dinosaur Nests ,"  I discussed the different and possible nesting methods in various dinosaur groups. And without a doubt, sauropods stand out as the group that left their eggs "to their fate," burying them in sandy soils, which allowed for easy retention of heat from solar radiation, or taking advantage of geothermal activity, which helped maintain an ideal temperature for embryo development (Tanaka et al., 2018).

Furthermore, the structural characteristics of the eggs themselves indicate that they were completely buried in a substrate, and that the nesting environment had to be saturated with water vapor to prevent dehydration (Deeming, 2006).  Covered by a thin layer of sediment, the eggs were protected from predation, and if they failed to hatch, they remained buried under conditions that favored their preservation and subsequent fossilization. This could be the case in the accumulative paleosols of the Los Llanos Formation, where the soil exhibits several layers of continuous sediment, good drainage, and vegetation cover (Basilici et al., 2017). In contrast, nesting methods that incorporated decomposing plant matter directly into the nest promoted the decomposition of unhatched eggs through the action of microorganisms (Tanaka et al., 2018).

A esta predisposición tafonómica habría que sumarle el hecho de una estrategia reproductiva basada en puestas numerosas, en la que no existiría ningún tipo de cuidado parental por parte del progenitor. Dado que las condiciones necesarias para la incubación dependía fundamentalmente del entorno, los saurópodos podían depositar grandes cantidades de huevos y abandonarlos, con la esperanza de que un número significante de crías lograrse desarrollarse. Esta estrategia favorecía las tendencias a la nidificación colonial y a la fidelidad al sitio de anidación, lo que a su vez, ayudaría a explicar la extraordinaria abundancia de huevos que presentan determinados yacimientos (Grellet-Tinner y Fiorelli, 2010).

No obstante, es importante tener en cuenta que los procesos pedogénicos posteriores pueden alterar la disposición original de las nidadas, modificando tanto la morfología de los huevos como su distribución especial. Pudiéndose generar reordenamientos, desplazamientos y mezclas de puestas procedentes de distintos eventos reproductivos, de modo que el el registro fósil que observamos en el yacimiento no representa fielmente el comportamiento reproductivo original (Jackson et al., 2013). 

En el caso concreto del Yacimiento de Poyos, Sanguino et al. (2025) identificaron dos ootaxones diferentes que co-ocurren en los mismo niveles estratigráficos, pero cada puesta es monoespecífica, por lo que los huevos no estaban mezclados y representan dos especies de saurópodos diferentes. Asimismo, el hecho de que ambos ootaxones co-ocurran en un mismo nivel estratigráfico no evidencia realmente que haya sincronía entre ambas puestas. Al fin y al cabo, las dataciones son estimaciones aproximadas y no lo suficientemente precisas como para determinar con exactitud la diferencia temporal entre dos puestas diferentes de huevos. Así que, lo más probable es que ambas puestas fueran depositadas en momentos diferentes. Por ejemplo, una especie podría haber puestos los huevos en primavera y la otra en verano, aunque esto es solo un mero ejemplo orientativo.

Bibliografía
  1. Sanguino, Fer & de Celis, Ane & Horra, Raúl & Fernández, Elena & Martínez, Javier & Marcos-Fernandez, Fátima & Pérez García, Adán & Ortega, Francisco. (2025). A unique association of fusioolithid dinosaur eggs from the Upper Cretaceous of Spain (Poyos, Central System).
    https://www.researchgate.net/publication/390503263_A_unique_association_of_fusioolithid_dinosaur_eggs_from_the_Upper_Cretaceous_of_Spain_Poyos_Central_System
  2. Tanaka, Kohei & Zelenitsky, Darla & Therrien, François & Kobayashi, Yoshitsugu. (2018). Nest substrate reflects incubation style in extant archosaurs with implications for dinosaur nesting habits.
    https://www.nature.com/articles/s41598-018-21386-x
  3. Deeming, Denis. (2006). Ultrastructural and functional morphology of eggshells supports the idea that dinosaur eggs were incubated buried in a substrate.
    https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1475-4983.2005.00536.x
  4. Basilici, G., Hechenleitner, EM, Fiorelli, LE, Bó, PF, & Mountney, NP (2017). Preservation of titanosaur egg clutches in Upper Cretaceous cumulative palaeosols (Los Llanos Formation, La Rioja, Argentina).
    https://www.semanticscholar.org/paper/Preservation-of-titanosaur-egg-clutches-in-Upper-La-Basilici-Hechenleitner/226c15e50ed316cbbd29ffd23bd183ccb9ebc6b1
  5. Grellet-Tinner, Gerald & Fiorelli, Lucas. (2010). A new Argentinean nesting site showing neosauropod dinosaur reproduction in a Cretaceous hydrothermal environment.
    https://www.nature.com/articles/ncomms1031